A la hora de fabricar una estructura para exterior —una escalera, un vallado, un soporte técnico— una de las decisiones más importantes es el material. Los dos candidatos habituales son el acero galvanizado y el acero inoxidable. Te contamos cuándo conviene cada uno.
Acero galvanizado
Es acero al carbono recubierto con una capa de zinc que lo protege de la corrosión. Es la opción más habitual para estructuras exteriores por su buena relación calidad-precio.
- Ventajas: buena resistencia a la corrosión, coste más ajustado, apto para la mayoría de proyectos exteriores.
- Cuándo usarlo: vallados, cerramientos, plataformas y estructuras generales en ambientes no muy agresivos.
Acero inoxidable
Contiene cromo, lo que le da una resistencia a la corrosión muy superior, sin necesidad de recubrimientos adicionales.
- Ventajas: máxima durabilidad, mejor acabado estético, ideal en ambientes húmedos o con exposición a productos químicos.
- Cuándo usarlo: barandillas y estructuras donde el acabado visual importa, entornos industriales agresivos, proyectos cerca de la costa.
¿Y el acero al carbono con pintura?
Es la opción más económica, pero requiere mantenimiento periódico (repintado) para evitar la corrosión, especialmente en exterior.
Nuestra recomendación
En CMEspecial estudiamos cada proyecto y te recomendamos el material según el uso, el presupuesto y el entorno donde vaya instalada la estructura. Si tienes dudas, cuéntanos tu proyecto y te asesoramos sin compromiso.